Cómo empezar: tus primeros pasos
Esta guía te lleva de cero a tener la cuenta configurada y el panel dominado. Al terminar vas a poder crear tu cuenta, conectar tu casa de intercambio, dejar el análisis funcionando y entender cada rincón del tablero, sin necesidad de experiencia previa en trading.
Son cuatro pasos, y en los primeros tenés a tu gerente personal ayudándote por teléfono. Leé la guía completa una vez antes de arrancar: te va a ahorrar dudas a mitad de camino.
Paso 1: Registrás tu cuenta
Completás el formulario de registro con nombre, apellido, correo y teléfono. Elegí una clave larga y única para la cuenta, que no uses en otros servicios: una frase de varias palabras es más fácil de recordar y más difícil de adivinar que una combinación corta de símbolos. Usá un correo que consultes seguido, porque ahí van a llegar los avisos de ingreso y las notificaciones de la cuenta.
Activá la verificación en dos pasos apenas entres por primera vez. Con el doble factor activado, aunque alguien descubra tu clave no va a poder ingresar sin el código que llega a tu teléfono. Es el blindaje más importante que podés darle a tu cuenta, y toma dos minutos configurarlo. Guardá el código de respaldo que te muestra el sistema en un papel fuera del teléfono: con él recuperás el acceso si cambiás de aparato.
Recomendación de seguridad extra: revisá que el correo asociado también tenga doble factor activado. La cadena es tan fuerte como el eslabón más débil, y la recuperación de clave pasa por el correo.
Paso 2: Conectás tu casa de intercambio
Para operar, Patrimexo se conecta a tu cuenta en la casa de intercambio que uses mediante una clave de conexión (API key) que vos generás desde el panel de esa casa. El sistema usa ese canal para leer precios, seguir tu saldo y ejecutar operaciones según la estrategia activa.
Al generar la clave, habilitá únicamente los permisos de lectura y de trading. Dejá deshabilitado el permiso de retiro: la plataforma no lo necesita para operar, y con ese permiso apagado ninguna clave puede mover fondos fuera de tu cuenta de intercambio. Es el límite de seguridad más efectivo de toda la cadena.
Si la casa de intercambio permite restricción por dirección IP, agregá también las direcciones que figuran en la pantalla de conexión de Patrimexo. Así, esa clave funciona solo desde el sistema y queda inservible si alguien la copia.
Paso 3: Configurás el análisis y el monitoreo
Con la cuenta conectada, elegís qué pares de activos querés vigilar: por ejemplo BTC/USDT, ETH/USDT, SOL/USDT o pares con acciones. Para cada par establecés las condiciones que te interesan, como movimiento mínimo para avisar o rango de precio. Con pocos activos seleccionados el panel queda más claro y las alertas más útiles: diez pares bien elegidos valen más que cincuenta vigilados por vigilar.
Después configurás las notificaciones: podés recibir avisos por correo cuando se cumple una condición, cuando una estrategia abre o cierra una posición, o cuando el sistema detecta volatilidad fuera de lo normal. Elegí el nivel de detalle que te sirva: hay quienes quieren saber todo y quienes prefieren un resumen diario.
El monitoreo queda entonces corriendo las 24 horas: el sistema sigue precios, volúmenes y tendencias mientras vos hacés tu vida, y aplica los límites de riesgo que estableciste. Si cambiás de idea sobre un aviso, lo desactivás desde el panel sin dar vueltas: cada regla de notificación se edita y se apaga por separado.
Paso 4: Revisás y manejás todo desde el panel
El panel de control es tu centro de operaciones. Desde ahí ves el saldo, el estado de las estrategias activas, el historial de operaciones con sus comisiones, y los informes semanales en pesos uruguayos. Todo en la misma pantalla, sin saltar entre páginas.
Funciones principales del tablero: activar o pausar estrategias, ajustar los límites de riesgo, crear solicitudes de retiro, y revisar el registro de actividad de la cuenta, donde queda asentado cada ingreso y cada cambio de configuración. Acostumbrate a mirar el registro de actividad de vez en cuando: es la forma más directa de detectar movimientos ajenos.
Los informes semanales merecen un lugar fijo en tu rutina: dos minutos cada lunes alcanzan para ver el resultado neto de la semana, las comisiones pagadas y el estado de las posiciones. Comparar informes seguidos también te enseña cómo se comporta tu configuración en semanas buenas y en semanas flojas, que es la mejor información para decidir ajustes.
Si algo del panel no queda claro, preguntale a tu gerente personal o al equipo de soporte: prefieren mil veces explicar algo básico antes que dejes de usar una función por no entenderla.
Palabras que vas a ver en el panel
Un mini glosario de los términos que aparecen todos los días, para que ninguna pantalla te tome por sorpresa.
| Término | Qué significa en la práctica |
|---|---|
| Estrategia | Un conjunto de reglas que fijan cuándo operar y con qué límites. Puede venir lista o armada por vos. |
| Límite de pérdida | El monto máximo que estás dispuesto a perder en una operación o en el día. Lo establecés vos y el sistema lo respeta. |
| Posición abierta | Una operación en curso, todavía sin cerrar. En el panel ves su detalle y podés cerrarla cuando quieras. |
| Informe semanal | El resumen de cada semana en pesos: lo operado, las comisiones y el resultado neto. |
| Registro de actividad | La lista completa de ingresos y cambios de configuración de tu cuenta, con fecha y hora. |
Importante antes de operar
No hay ganancias aseguradas
Ningún sistema, automático o manual, garantiza resultados. Los mercados cambian y las pérdidas forman parte de la operatoria. Desconfiá de cualquiera que te prometa lo contrario.
El riesgo de mercado sigue ahí
La automatización ejecuta decisiones según parámetros, pero no elimina la volatilidad. Leé la Advertencia de riesgos completa antes de depositar tu primer peso.
Las decisiones son tuyas
Cuánto capital destinar, cuánto riesgo aceptar y cuándo retirar son decisiones tuyas. El sistema y el equipo te dan información y herramientas, no decisiones tomadas.
Páginas recomendadas para seguir
Con estas cinco páginas y esta guía ya tenés todo lo esencial para arrancar con seguridad.